jueves, 30 de enero de 2014

Un trabajo anormal

Día  2 - 9:00 mañana

Llegué a mi oficina a las 8:30 a.m., decide acomodar algunas palabras para el memorial que llevaría al Juzgado Administrativo con un recurso contra la decisión del Juez. El día estaba muy frío, la ciudad me abría con esa sorpresa, cuando habitualmente ella tenía unas temperaturas poco soportables; muy satisfecho salí para el juzgado a radicarlo, el transporte público a esta hora está atiborrado, preferí una caminata porque  me permite pensar en asuntos importantes de mi vida: que será lo siguiente que haré, esto feliz con lo que hago, cuales son las consecuencias de haber vivido como lo hecho.

Soy algo filosófico en la mayoría de las veces, quizá por ello Katherine no ha vuelto a llamarme y Patricia se fue de la ciudad sin darle su despedida.Cuando llegué al el citador me atendió con un gesto despreciable, sin mirarme selló el recibido del memorial  y siguió con su labor. Un poco molesto por ello me despedí con un gracias y que tenga un buen día.

Igualmente - fue lo que constestó entre la torcidez de sus dientes.

Al llegar al ascensor recibí la llamada de Paul, quien me dijo que me esperaba Ricardo en la oficina para que terminasemos la revisión del Contrato que le presentí el gobierno nacional a Constrec y que no demorara porque en la tarde de hoy sería firmado por las partes en la sala de juntas. Este asunto de Constrec desde el día anterior me había sobresaltadado, aun me pesaba el desconocer el porqué de ese pago  que habían hecho, más que cualquier otro caso que me había llegado tenía miedo de lo que pudiera pasar.

Eran las 10:30 am y Paul se encontraba con Ricardo hablando sobre los pormenores del contrato y me comentaron la gran cantidad de dinero que se desempolsaría como anticipo. Alguna cantidad de ello nos correspondería a nosotros por nuestros servicios, le alcance a escuchar a Paul.  Dejamos revisado el contrato a las 11:30 de la mañana y cada uno decidió irse a su casa, nos confirmaron que la reunión con los delegados del Ministerio sería a las 3:00 pm así que debiamos estar un poco antes para tener todo bien.

El transporte público a esa hora tenía sus grandes ventajas: iba algo vacío, lo que me daba a escoger el asiento más cómodo, pero luego iba llenándose con una gran cantidad de trabajadores y personas, entre ellas había una mujer que encontraba en la misma ruta desde hace una semana, no había conversado mucho con ella y sólo observaba mientras ella con inevitable gesto me correspondía, tranquilos pensabamos cada uno en nuestros asuntos mientras que buscaba en el otro algo, lo sabíamos que eran unos minutos de placer.

Me bajé en la estación frente al Hospital, recibí una llamada de Patricia quien se encontraba en la ciudad nuevamente, tuve una explosión de emoción y decidí que fuesemos a almorzar algo en algún sitio y conversar con ella, habíamos comenzado a ser confidentes mutuos cuando más requeriamos de la escucha de alguien sin los reproches de la pareja y los placeres de unos buenos besos y roce de piel.