jueves, 6 de febrero de 2014

Un encuentro, un recuerdo y una despedida


Día2 - 12:00 meridiano
Patricia  volvía a la ciudad, como una doctora en medicina, era lo que mejor se le había dado luego de intentar hábilmente ingresar a una universidad pública.
A pesar de tener la posibilidad económica de pagarse una pública, lo anterior me hizo pensar que su obsesión por lo público era una necesidad de dar siempre una crítica sobre lo mal que habían llevado este país los gobiernos, descuidando los temas importantes; simplemente concluía  para mí que eran ganas de joder y arreglar el país en su mente imperfecta.

Hola querido¿hoy invitarás el almuerzo? -  Comentó para iniciar nuestra conversación
Tengo algo de dinero, me complacería hacerlo poderosamente pero paso de complacerte, invita tu está, después vendrán mejores épocas para mí. - Respondí con la intención de obtener una victoria moral.
No es posible, llevo financiando tus gustos culinarios un largo tiempo, a cambio de tu compañía y buenas palabras, es eso tan triste, ¡No!, te exijo que pagues está vez - Exasperó esas palabras e inhaló profundamente para calmarse.
Calmáte, podrás comprobar que tendré dinero más adelante si me escuchas mientras almorzamos y es algo tan cierto que no hay motivo para inventar una historia que involucre a tantas personas, que  ellas mientan por mí y sólo por un plato de comida - le contesté intentando volverla por los dulces caminos de una noche cubriendo nuestros misterios escondidos.

Extrañaba estas conversaciones contigo, me siento a gusto con ellas.- contestó

En el restaurante pude notar sus labios rellenos y coloridos, sus ojos tenues  que observaba con atencion y su voz que mencionaba nuestras tertulias con otros amigos en el cafe-bar del centro.

Yo le observaba a él, escuchando sus palabras hermosas, detallando su fina barba, afeitada hace unas pocas horas, quiza este encuentro fue provocado hacia una direccion(....)

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