sábado, 8 de marzo de 2014

Me gustan

Me gustan las mujeres que ríen, que lloran
las que son como montañas rusas
Las que me sorprenden
Las que se excusan.

Me gustan las que luchan por sus derechos
Aquellas que gozan de un buen libro
o las que se les complace en su lecho

o con una buena conversación


Aquellas que comprometen de más
y reciben mucho menos.

Aquellas que bailan 
como si nadie las viera.


Pero sobre todo me gustan las que dan vida,
porque una de ellas me dio la mía
sin la cual no pensaría
estas palabras.

Larga vida a las mujeres que conozco y las que aún estoy por conocer para que en venideros 8 de marzo los celebren con sus esposos, sus hijos y hasta nietos. Feliz día.

viernes, 7 de marzo de 2014

La firma del fin


2:00 pm-4:50 pm

Carlos conservó cierto afecto por Patricia, pero no estaba entre sus decisiones seguir con ella hacia algo más rutinario; ellos vivían sus placenteros recuerdos cuando se habían satisfecho mutuamente.

Ahora que se encontraban a charlar como amigos, pudieron disfrutar de su compañía con alguna dificultad. Carlos olvidó su encuentro con Patricia y quiso enrumbarse hacia la oficina, debía estar en media hora para tener los preparativos del contrato y orientar la decoración y los bocadillos que se repartirían en el lugar.

Caminó unas cuatro cuadras al norte del restaurante y entró a un mall para comprar una caja de mentas para su aliento. Coqueteo un poco con la cajera, le dejó su número de teléfono y salió hacia el paradero de taxis.

La oficina se encontraba sola en ese momento, la decoración estaba puesta y los bocadillos listos para la celebración luego de la firma del contrato. Carlos llevó el contrato a la sala de juntas y preparó la presentación en su tablet.

El Ministro tardó bastante en llegar y el presidente Constrec  comenzaba a impacientarse con la demora. Luego de una media hora la reunión comenzó; Carlos hablo acerca operaciones que se realizarían, los deberes y cargos respectivos que asumiría la firma, la periodicidad de los desembolsos de anticipos,los cronogramas de revisión del estado de cumplimiento del contrato y las cláusulas de resolución de conflictos contractuales.Estaba en un buen momento, dar por hecho la firma de un acuerdo contractual con el estado, era lo mejor que le podía pasar a una empresa privada y si a ello se sumaba que pasarían a ser el departamento legal de la misma, no existían motivos para sentirse amilanado.


Terminada su presentación los asesores jurídicos del Ministro no presentaron objeción alguna, el Ministro tampoco se opuso a nada, se escuchó un murmullo acerca de como esta importante obra elevaría al Ministro como un potencial candidato presidencial y buen sucesor del actual. Esa idea la había escuchado Carlos de algún analista político de la revista 7 Días Política.

El Contrato finalmente fue firmado por ambas partes y se estipuló que comenzaría a ejecutarse un mes después. Carlos miró al Ministro, a los abogados del departamento jurídico del Ministerio que lo rodeaban;  al presidente de Constrec, y recordó la imagen del penthouse pobremente decorado, cuyo vacío denotaba la angustia existente en él por saber como lo cobrarían sus nuevos clientes aquellos regalos.




miércoles, 5 de marzo de 2014

Liberar el ánimo

No concibo que la muerte
Sea la dueña de nuestra suerte.
He decidido apropiarme de la vida
y ,con ánimo de señor,
ir perturbando la calma

Fijar un punto para la liberación
Qué no diré para no atarme
a la muerte, que ella accione
y entonces, me estropee la emoción

Ella escuchó las palabras
y se quedó en silencio
-¿Que buscas en una mujer?
Un genio desborante,
Una ira incontenible
eso es lo que busco en ella
¿Quieres ser mi novia?
 -¿Quería serlo?
Antes no, el miedo te aquietaba
- Y ahora voy a perderlo?
Contra tu racionalidad
Pero a favor de tu sensibilidad
 
Un beso antes solo fue un gesto
Ahora persigue mi alma
hasta que consigo:
vienen del olvido
al que tu ser
hace tiempo
se sometió

lunes, 3 de marzo de 2014

Rayuela(I)


He querido continuar con la serie de reseñas sobre las obras de Julio Cortázar con la primera novela por la cual quizá reconozcamos todos a este autor: Rayuela. En algún momento de nuestra vida tuvimos contacto con ella, quizá en forma obligada o por afición propia, el caso es que os quiero contar previamente unos detalles de interés.

Fue la primera novela publicada sin seudónimo en el año de 1963 en España, rodeado de la dictadura franquista que regía al país. Una obra donde el lector es puesto como señor y dueño, pues puede decidir la forma en que quiera leerla cuando Cortázar expone tres formas distintas de leer, de lo cual me atrevería a decir que no son a título taxativo y bien puede experimentarse tal cual lo haría el escritor cuando escribió esta historia o conjunto de historias que les puso un solo nombre: Rayuela.

Las formas de leer son 3: 1) en un orden normal del capítulo 1 hasta el 56 donde por este camino termina la novela; 2) Leerla en el orden propio que ha ideado Cortázar; 3) La forma como desee el lector.

Así las cosas, les comentaré en la siguiente entrega las experiencias y sensaciones que me  generó leer la obra en el orden ascendente de capítulos, como está en (1) .