Día 1- noche
Mi jornada laboral ha terminado, salgo de mi cubículo hacia recepción, me encuentra Paul algo ahogado, tiene buenas noticias, nos hemos hecho con la consultoría legal de Constrec para asesoramiento legal en la obra de las megacarreteras del porvenir, tendremos un mes de prueba y una renovación del contrato por un año de irnos bien.
Hace varios años que estábamos en el negocio de consultores en contratación estatal y ya nos venía a bien este cliente. - afirmó Paul que recobraba energía por contarme la noticia.
Cuando lo supiste? respondí con sorpresa
Hace unas horas nos llamó el Ministro de Obras para comentarme sobre la necesidad que tenían de una empresa sólida y responsable para asesorar en la normativa sobre mantenimiento de concesiones viales y contratación estatal, y que me había "recomendado". Respondió muy emocionado
Celebraremos más tarde cierto? - Comenté con el fin de hacer algo diferente y disfrutar por adelantado del nuevo estado social y económico que pronto gozaría, con algo de afán arribista.
Por supuesto, nos iremos inmediatamente pero volveré para recoger unos papeles que debo examinar en mi casa con calma - la respuesta que se hacía murmullo al alejarse Paul.
Caminé hacia el ascensor y entre en él, pensando en que había conseguido un despunte brilante, tener un ingreso fijo, bueno y no exclusivo, esas consultorías no generaban mucho trabajo, pero si dinero que me liberaría para pensar en hacer otras cosas que no fueran productivas.
"Cambias de patrón y cambias de peso" Pensé para cerrar toda idea emotiva del asunto.
Paré una buseta, nuevamente pude detener la más grande que me pareció y para mi comodidad iba vacía, saque mi smartphone y toque en la pantalla el reproductor on line, al cual me había suscrito unas semanas antes. Comencé a escuchar para mi desdicha porque el chofer de la buseta le subió más a las canciones de la emisora, un vallenato de cantina sonaba estridentemente mientras lo cantaban todos y yo me unía por repetición forzada.
Antes de llegar a mi casa pase por el banco para retirar dinero suficiente para cenar esa noche y comprar en el supermercado lo que necesitara para la siguente semana.
Eh, no imaginarás lo que tengo entre manos y el sitio al que le he echado el ojo, es para ti un regalo adelantado pero no te emociones mucho cuando lo veas - Dice Paul por el móvil.
Llegamos a un bar, en el que habla con unos amigos de nostros, parece que les ha invitado. Seguimos hacia el oriente de la ciudad, pasando unos cuantos semáforos para llegar a un eficio de apartamentos, nos abrió el portero luego de que se identificará Paul como residente en el apartamento 701, entro el coche y nos bajamos.
Quiero hacerte un pequeño regalo, ¿recuerdas que te lo mencioné? - me dijo
Sí, pero que cuentame que es y deja el misterio - Ya comenzando a preocuparme por insister tanto en el obsequio.
Sigamos al ascensor y arriba lo entenderás mejor - Respondió.
Se abrió la puerta del ascensor hacia un hermoso penthouse de dos pisos y mi amigo abre sus brazos para decirme: "Esto hermano es un pequeño regalo por los buenos tiempos que vendrán"
No hay comentarios:
Publicar un comentario